Presentas un presupuesto para un trabajo de diseño. Has intentado calcular lo mejor posible las horas, el trabajo que te va a llevar, los costes que te supone, las necesidades del cliente… Éste se muestra interesado pero te pide una rebaja, mas grande o más pequeña, «porque si» o con algún argumento.

El precio justo del diseño

¿Qué hacemos? ¿cedemos? Podemos tener la tentación de reconsiderar el presupuesto a la primera por miedo a perder el cliente (incluso por este mismo motivo puede que ya hayamos tenido esa tentación antes de presentarlo) o por no tener la certeza de «estar en precio de mercado», pero si estamos seguros de nuestros cálculos, la respuesta debería ser clara: NO. Vamos a daros una serie de argumentos para convenceros a vosotros mismos de lo que vale vuestro trabajo.

Tu cliente siempre va a encontrar algo más barato.

Si le das la mano, intentará cogerte el brazo: rebaja un 10% y te pedirá un 15%; si le das lo que pide te pedirá más. ¿Por qué aplicar un descuento si ya has calculado un precio justo?

No importa cuanto le presupuestes, tu cliente siempre tendrá opciones más baratas. Seguro que tiene un sobrino o un amigo «que está estudiando informática y sabe hacer páginas web» que le puede apañar el trabajo por unos eurillos para irse de fin de semana. Pero si está negociando contigo, una de dos: o no tiene ni idea de cuanto cuestan estas cosas o realmente necesita tus servicios. Y si lo necesita, obviamente debe pagar lo que vale.

Algunos clientes intentarán camelarte con «si hacemos esto a este precio te encargo más cosas que tengo pendientes» o prometiéndote recomendarte a otros clientes. Dale la vuelta, si surgen esos futuros negocios proponle entonces tú la rebaja.

Llegan las rebajas!

Llegan las rebajas!

Tus clientes pueden percibir una calidad inferior en tus servicios

No te subestimes jamás. Ser diseñador o programador es una profesión con una cualificación técnica y artística muy elevada. Has tenido que invertir mucho tiempo y dinero en tu formación y la mayoría de nosotros no terminamos nunca de formarnos porque tenemos que estar constantemente actualizados.

Mientras Photoshop no sea como los clientes se imaginan, no todo el mundo puede hacer lo que tu haces. Hasta que llegue ese día, no necesitas devaluar tus habilidades.

A tu cliente le costará encontrar otro proveedor

Es posible que tu cliente se ahorre más dinero (y tiempo, que es lo mismo) aceptando tu presupuesto tal cual, que si tiene que buscarse otro proveedor que le haga el trabajo si ya habéis entrado en fase de negociación. Y nadie le garantiza que pueda encontrar además algo más barato.

Incluso, si tu cliente se pone muy pesado, no tengas miedo en ser tu mismo el que le sugiera que no te interesa seguir adelante si insiste en rebajar el precio.

Precio, precio y precio.

Ten mucho cuidado con aquellos clientes que anteponen el precio a sus necesidades. Huye del «¿qué podemos hacer por 1000€?» Los clientes que trabajan con presupuestos prefijados van a intentar sacarte lo mayor (y mejor) posible con el dinero que tienen asignado y no van a valorar sus necesidades ni tu trabajo.

Seguramente te marearán con cambios desde el día 1 y te harán modificar tu presupuesto, quitando y poniendo cosas para ajustarse en precio.

Aún así, puedes negociar tu presupuesto.

Bajo ciertas condiciones. Con determinados clientes. Eso si, cuando lo hagas, arguméntalo. Es bueno para ti e imprescindible en tu relación con el cliente. Si vas a bajar el precio modifica tu presupuesto eliminando opciones o servicios, es decir, si tu cliente no puede gastarse 1000 y solo puede gastarse 800, elimina de tu presupuesto 200 en trabajo. Puedes lanzar promociones puntuales dejando claro que es algo concreto y bajo las condiciones que tu mismo establezcas, como una campaña navideña o lo que se te ocurra.

Para aquellos que os lanzáis al mundo freelance una de las cosas más complicadas al principio es precisamente realizar vuestros primeros presupuestos. Si tenéis dudas y estáis perdidos, poneros en contacto con nosotros. Nuestro servicio de orientación al alumno (aunque no hayáis sido alumnos os ayudaremos igualmente) os echará una mano a valorar el trabajo que tengáis que presupuestar, sin ningún compromiso.

Nos vemos en Nowe!