Acertar con el cliente

La llegada de un nuevo briefing siempre es un momento emocionante, pero ¡cuidado! antes de cegarnos por la pasión debemos tener la mente fría y saber organizarnos para dar el 100% Cumplir los tiempos y dar un trabajo de calidad serán la clave del éxito con el cliente, y sólo de esta manera conseguiremos una cartera sólida que nos aporte futuros proyectos. ¿Pero cómo lo hago?

¡Relax! ¡Respira hondo! Sigue estos consejos y verás cómo todo va bien 🙂

1. ¿Puedo hacerlo?

Esto es lo primero que nos debemos plantear cuando nos llega un trabajo a la mesa. ¿Podremos hacerlo? Es emocionante comenzar nuevos proyectos, pero debemos saber medirnos y organizarnos.

– LOS RECURSOS: Puede que no tenga los recursos necesarios, y si es así tendremos que preguntarnos ¿puedo conseguirlos? y también el coste de los mismos, no sólo económico, si no también de tiempo y esfuerzo.

– EL TIEMPO: También es posible que no tengamos el tiempo suficiente, y si es así tendremos que preguntarnos si es posible reorganizarnos para llegar a todo. Ojo, que esto es importante, ya que cumplir los plazos en un trabajo es una de las mejores garantías de que el cliente regrese.

– SOBREVALORARME/INFRAVALORARME: Aquí depende un poco de nuestra personalidad y depende del autoconocimiento de cada uno. Hay quien siempre ve el vaso rebosando y se apunta a un bombardeo, y provocando que no de el 100% en sus trabajos, y hay quien ve el vaso más seco que el desierto del Gobi y rechaza todo lo que se le cruza porque no se atreve… ¡los extremos nunca fueron buenos!

– ¿QUÉ ME APORTA?: El dinero no lo es todo. A veces nos llegan clientes imposibles como estos que parecen querer frustrarte hasta el fin de tus días. Demasiadas reuniones, cambios y contradicciones… no siempre compensan.

2. Habla con el cliente blue-talk-icon

Si tienes cualquier duda tienes que solucionarla antes de ponerte a trabajar. Establece unos plazos claros que no se limiten sólo a la entrega del proyecto. Cuenta con que habrá cambios y modificaciones, y tienes que poder dar pie a eso. Investiga un poco sobre la empresa, mira otros trabajos que se han hecho para ellos, descubre cómo les gustan las cosas, es más, mira qué hace la competencia. Todo esto te ayudará a empezar a sentar las bases y te ayudarán a que la inspiración vaya bien encaminada.

3. Analiza, investiga y planifica

Siéntate y piensa.

ANALIZA: Con el briefing en la mano comienza a analizar paso a paso los objetivos y puntos clave que el cliente espera. Analízalo y apunta todo lo que vayas a necesitar, estudia con qué elementos cuentas ya y cómo conseguir los que no tienes. Ten muy presente lo que el cliente necesita y si es necesario escríbelo con luces de colores para tenerlo siempre presente.

INVESTIGA: Antes hemos echado un ojo a la empresa, ahora nos toca investigar sobre el producto o el proyecto concreto. ¿Qué características tiene? ¿qué necesidades cubre? ¿cuál es el público objetivo?

PLANIFICA: Utiliza una herramienta que te ayude a organizarte: coge un cuaderno y un boli, o tu ordenador, o tu Evernote, o el calendario de la pared, lo que sea que uses, y establece unos plazos. Muchas veces lo mejor es empezar de atrás a adelante, por ejemplo: si este día es la fecha de entrega y necesito una semana para hacer los últimos cambios, pues en esa semana presentaré el previo. Antes de eso necesitaré 10 días para la producción y otros cinco para tener todos los materiales o contactar con las personas necesarias. Establece también momentos para hablar con el cliente e informarle del proceso (mejor informar nosotros a que les tengamos pendientes, trabajaremos mejor y más tranquilos).

4. Haz una primera propuesta

Si trabajas con un equipo organiza una reunión para hacer una lluvia de ideas, y si no, te toca coger de nuevo papel y boli y empezar a escribir todas las propuestas que se te vengan a la cabeza, aunque parezcan absurdas. Es bueno deshacerse de ideas escribiéndolas, o si no rondarán por tu cabeza sin dejarte pensar en cosas nuevas. Haz un boceto o dos, no tienen que quedar bien.

check_35. Comprueba que cumples con todos los puntos

¿Recuerdas ese papel del punto 3? Bueno, pues sácalo. Comprueba que el concepto de tu primera propuesta cumple con los objetivos del briefing, piensa en si público objetivo lo entendería, es más, piensa si al público objetivo le llamaría la atención, y piensa si se adapta (más o menos) a lo que tenía en mente el cliente.

6. Pon las luces largas

Ponte en lo peor y piensa en el no del cliente, en los problemas con la imprenta, en el fallo en la entrega, o en la colleja que te dará tu madre si este proyecto no sale bien. Piensa que todo lo que podría salir mal PUEDE SALIR MAL. A veces es así, qué le vamos a hacer. Después de este arranque de pesimismo, vamos a ponerle remedio, preparemos todo de la mejor manera posible, que no de lugar a confusiones, y hagamos todo lo que esté de nuestra mano y tomándonos el tiempo necesario para todo. Que no te de miedo a descolgar el teléfono y llamar a la imprenta para saber cómo prefieren recibir los archivos, o preguntarle a nuestro compañero de departamento por si necesita alguna aclaración más.

7. Habla con el cliente (sí, otra vez)

No te debe dar miedo hablar con el de la imprenta o con un compañero, pero lo que nunca jamás debemos temer es hablar con el cliente. Él nos va a dar el sí o el no, así que si no está de acuerdo con el trabajo porque no hemos sabido conectar con él o conocer sus necesidades, mal vamos. Este paso ya no es solo bueno para saber que vamos por el buen camino, este gesto ayudará a que nuestra relación con el cliente sea positiva y fluida, demostrarás interés y preocupación, y ayudará a que esté más tranquilo con tu trabajo.

8. Prepara tu presentaciónpresentation-blob

La presentación ha de ser clara, corta, y enfocada en los objetivos que el cliente plantea. Utiliza mucho la imagen y menos las palabras. Ve al grano pero no seas seco, intenta emocionar con tu presentación, y asegúrate que en el primer minuto vas a captar su atención. Si te dieron una serie de objetivos, no dudes en ponerlos y en relacionarlos con el proyecto final, y si hay algo que se sale de lo que pidieron, explica bien el por qué de tu decisión y en qué beneficia al proyecto. Prepara también un anexo en el que expliques de forma un poco más pormenorizada los detalles, haz copias para los asistentes y no olvides tener los oídos bien abiertos para recibir todos los comentarios y críticas. No te hundas si no gusta o no convence, apunta todo lo que te digan e intenta comprender por qué lo ven necesario. Luego vuelve al trabajo e intenta redirigir la idea para perfilar los últimos cambios y detalles.

9. Evalúa

Una vez que nos dan el OK (o no, pero somos positivos y queremos pensar que todo ha ido sobre ruedas), no debes aparcar el proyecto. Es hora de evaluar y ver los fallos y aciertos que hemos tenido, personalmente o como equipo. En todo proyecto ocurren cosas de las que debemos aprender, así que analizad el proceso y los resultados e intentad descubrir los secretos de esta experiencia que buena o mala, aunque no lo creáis, os habrá hecho crecer.

10. Habla con el cliente (ahora también)

¿No habíamos acabado ya todo? Pues no, si queremos obtener los mejores resultados y conseguir nuevos proyectos, lo mejor que podemos hacer es mantener el contacto.  Ahora que tienes todas las claves sólo te queda lo más difícil: ponerlo en práctica. Así que hale, ánimo ¡y a darlo todo!